Cuencos de cuarzo

Los Cuencos de cuarzo comienzan a utilizarse a finales de los años ochenta siguiendo la tradición del uso del sonido como terapia originaria de los países de Oriente debido a sus cualidades terapéuticas.

Cuencos de cuarzo
Cuencos de cuarzo

Los cristales de cuarzo tienen la peculiaridad de poder oscilar creando una vibración sonora penetrante mediante una onda sinusoidal de pureza extraordinaria y una potencia que le permite trasladarse a grandes distancias sin perder intensidad. El sonido producido parece ser corpóreo y trasladarse de un lugar a otro con un efecto cuadrafónico, lo que produce un masaje sonoro que activa las células.

El cuerpo humano está formado por grandes cantidades de silicio orgánico como por ejemplo  dientes, uñas, cabello o todo el tejido conectivo, también se encuentra presente en un papel fundamental para la formación de huesos y tendones. Por este motivo el sonido producido por los Cuencos de cuarzo es “absorbido” por el cuerpo que de manera espontánea se incorpora a la vibración sonora.

Las ondas de sonido que producen los Cuencos de cuarzo inducen a la relajación plena facilitando así un viaje al interior de la plena conciencia.

Como curiosidad, la estructura molecular del cuarzo tiene una forma de doble espiral muy similar al ADN humano y cómo ejemplo de lo que las ondas sonoras pueden hacer en el cuerpo humano formado en un 70% de agua, tan sólo hay que llenar un cuenco y batir su canto para observar como el agua salta literalmente varios centímetros después de producir formas geométricas.