INSTRUMENTOS

Baño de Gong de Gong Samadhi

GONGS

Los Gongs son posiblemente, dentro del sudeste asiático, los instrumentos musicales más antiguos y de mayor importancia. Su verdadero origen es desconocido y aunque empezados a datar en el segundo milenio a. C., se supone que son bastante más antiguos. En la historia musical de China, el Gongs es mencionado por primera vez alrededor de 500 A.D. en los anales de la nación HSI YU, situada entre Tíbet y Birmania, durante el reinado del emperador Hsuan Wu.
Diferentes investigaciones historiológicas proporciona cuatro orígenes principales para el Gong: Birmania, China, Annam (antigua colonia francesa de Indochina, en Vietnam) y la isla de Java, siendo al menos siete diseños de instrumentos llegados hasta la actualidad provenientes de estas zonas geográficas. Todo el halo de misterio y magia que rodea al Gong ha hecho que sólo unas pocas familias conocieran la tradición de su fabricación que se transmitía de generación en generación. Estos creadores creían que un Gong poseía poderes superiores y que estaban impregnados de fuerzas sobrenaturales, por ese motivo eran un atributo de la riqueza y servían como símbolo de estatus. En algunos ritos ancestrales, el Gong era utilizado para alejar a los demonios o para invocar a las almas. Tocar un Gong en algún lugar sagrado era un ritual habitual con el fin de atraer fortuna y prosperidad.
Como instrumento propiamente musical, el Gong siempre ha sido utilizado en todo tipo de celebraciones especiales, así como en ceremonias fúnebres y eventos de tipo cultural, como la danza y el teatro.

En mis sesiones utilizo dos Gongs de 105cm de la firma Tone of Life: Cosmos y Tierra. Y otros dos de 75 cm de la firma Paiste: un sinfónico Brillant y un planetario Júpiter.

MONOCORDIO

Monocordio para las Baños de Gong de Gong Samadhi

CUENCOS TIBETANOS

Con un origen ancestral, provienen de Asía (China, Tailandia, Japón) pero principalmente de la cordillera del Himalaya. Asociados a la meditación debido a su capacidad para inducir un estado mental de bienestar y relajación. Originalmente eran fabricados fraguando una mezcla de siete metales, que según las antiguas tradiciones estaban en relación con siete planetas: oro-Sol, plata-Luna, hierro-Marte, cobre-Venus, plomo-Saturno. Estaño-Júpiter y mercurio-Mercurio. Dependiendo de la cantidad mezclada de cada uno de estos metales se consigue un sonido diferente, por ese motivo cada cuenco (siempre que se haya fabricado de una manera más o menos artesanal) es diferente. La baqueta utilizada o la forma de tocarlos también afectarán al resultado sonoro.
El principio en que se basan los cuencos tibetanos, por otro lado también llamados “cantores”, es el de la Resonancia y que puede traducirse con la expresión “los iguales se atraen”, así que partiendo de la premisa (ya plenamente ratificada por la comunidad científica) de que todo el universo es energía en continua vibración, desde el micro de la célula hasta el macro del espacio exterior, se llega al resultado de que una vibración de alta intensidad y armonía diáfana contagia a otra de menor intensidad. La primera sería la vibración del cuenco sobre el cuerpo y la segunda la del órgano enfermo.
Los cuencos de una forma totalmente natural producen toda una gama de tonos armónicos compuestos por un sonido fundamental (la nota en que está afinado) y una serie de sonidos más agudos en perfecta relación armónica con aquel

Cuencos tibetanos

CUENCOS DE CUARZO

Los Cuencos de cuarzo comienzan a utilizarse a finales de los años ochenta siguiendo la tradición del uso del sonido como terapia originaria de los países de Oriente debido a sus cualidades terapéuticas.
Los cristales de cuarzo tienen la peculiaridad de poder oscilar creando una vibración sonora penetrante mediante una onda sinusoidal de pureza extraordinaria y una potencia que le permite trasladarse a grandes distancias sin perder intensidad. El sonido producido parece ser corpóreo y trasladarse de un lugar a otro con un efecto cuadrafónico, lo que produce un masaje sonoro que activa las células.
El cuerpo humano está formado por grandes cantidades de silicio orgánico como por ejemplo dientes, uñas, cabello o todo el tejido conectivo, también se encuentra presente en un papel fundamental para la formación de huesos y tendones. Por este motivo el sonido producido por los Cuencos de cuarzo es “absorbido” por el cuerpo que de manera espontánea se incorpora a la vibración sonora.
Las ondas de sonido que producen los Cuencos de cuarzo inducen a la relajación plena facilitando así un viaje al interior de la plena conciencia.
Como curiosidad, la estructura molecular del cuarzo tiene una forma de doble espiral muy similar al ADN humano y cómo ejemplo de lo que las ondas sonoras pueden hacer en el cuerpo humano formado en un 70% de agua, tan sólo hay que llenar un cuenco y batir su canto para observar como el agua salta literalmente varios centímetros después de producir formas geométricas.

Cuencos tibetanos